Desde que llegue a Torete las
experiencias han cambiado mi vida y hasta cierto punto que aun desconozco, mi corazón.
Todo empezó con un retiro espiritual, en el que digo con amor que DIOS me
llamo, porque la virgen escucho el corazón de una de sus hijas. Al inicio no
deseaba ir a dicho retiro, pensaba “eso es para las personas infelices” “eso es
para las personas que salen mucho y toman mucho” “eso no lo necesito” “no me
gustan la idea de una finca con mosquitos” pero… una parte de mi sentía curiosidad,
justo esa curiosidad justo ella es la que me ha hecho hoy descubrirme tan
feliz.
Yo vivía de Cúcuta un precioso
Departamento de Norte de Santander, allí era una persona egoísta, con rencor en
mi corazón que no conocía, con dolores que no sabía que tenía en pocas palabras,
en la otra ciudad, en mi anterior vida yo estaba enferma. Por circunstancias de
vida, tuve que acompañar a mi hermana que vivía sola y sentía que me extrañaba
y que necesitaba a su familia así que me vine sin ganas pero decidida y asustada, sufrí los primeros días
llore incluso de los nervios, me repetí más veces de las que recuerdo que no
deseaba estar aquí, así fueron mis primeros diez días, de lamento tras lamento.
Pero antes de entrar a mi U ese fin de semana llegaba el retiro de lazos de
amor mariano, Cami mi hermana nunca había insistido tanto en algo, estaba
decidida a enviarme cosa que hoy en mi aun orgulloso corazón agradezco.
Llego el día de retiro y una hora antes hice la maleta con todas mis quejas de costumbre, y es que no había mejor forma de salir con mi orgullo intacto que quejándome, Cami solo me miraba, al llegar al sitio vimos al bus partir sin mí, llegamos tarde “el destino” le dije a Camila y ella me dijo “no, tu” y su mirada fue tan triste, que yo misma me baje a preguntar si llegaba después o salía después otro bus, con tanta suerte que una de las “misioneras” me dijo “ay! No ha salido el carro de las misioneras, si vas, te vas con nosotras” bueno Camila volvió a ser feliz después de eso, subí mi maleta con mala gana y me imagine. “Eso debe ser como dormir en pesebreras mucha gente pocos baños” al llegar al lugar nos sirvieron pasta de pollo, les comento puedo recordar cada comida que recibí en la finca llamada la misericordia.
Llego el día de retiro y una hora antes hice la maleta con todas mis quejas de costumbre, y es que no había mejor forma de salir con mi orgullo intacto que quejándome, Cami solo me miraba, al llegar al sitio vimos al bus partir sin mí, llegamos tarde “el destino” le dije a Camila y ella me dijo “no, tu” y su mirada fue tan triste, que yo misma me baje a preguntar si llegaba después o salía después otro bus, con tanta suerte que una de las “misioneras” me dijo “ay! No ha salido el carro de las misioneras, si vas, te vas con nosotras” bueno Camila volvió a ser feliz después de eso, subí mi maleta con mala gana y me imagine. “Eso debe ser como dormir en pesebreras mucha gente pocos baños” al llegar al lugar nos sirvieron pasta de pollo, les comento puedo recordar cada comida que recibí en la finca llamada la misericordia.
Después de la cena nos llevaron a
un balcón, donde después de una charla y quitarnos celulares (yo tenía mucho
sueño) hicieron una pequeña obra de teatro, que me hizo llorar cuando mire,
todas mis compañeras al igual que yo lloraban. Me di la vuelta y abrace a la
chica que tenía al lado, pensé que en mi era natural cuando veo algo muy lindo
me conmuevo y lloro, sin embargo seguía pensando que debía irme, todo el tiempo
estuvieron esas dos voces extremas en mi cabeza “vete” “quédate” . Después de
la actividad nos enviaron a los cuartos, muchas se ducharon y solo en ese
momento me percate que había olvidado la toalla de baño, por suerte mi
compañera de al lado me la presto el primer día, pero ese detalle hizo que
quisiera irme con más fuerza.
Al segundo día, conseguí una manta bebe, con al que me bañe los demás días hasta irme, hoy es una incomodidad que al recordar me da alegría, sin embargo en este segundo día todas seguían avanzando con las dinámicas pero yo no sentía nada de eso, conocía a ya a todas mis demás compañeras y eran niñas muy lindas, con problemas típicos que no poseía.
Al segundo día, conseguí una manta bebe, con al que me bañe los demás días hasta irme, hoy es una incomodidad que al recordar me da alegría, sin embargo en este segundo día todas seguían avanzando con las dinámicas pero yo no sentía nada de eso, conocía a ya a todas mis demás compañeras y eran niñas muy lindas, con problemas típicos que no poseía.
El tercer día recuerdo haber
dicho en voz baja, mientras estábamos en una exposición del santísimo, cosa que
antes para mí no significaba nada, “virgen me gustaría creer que existes tener
esa convicción pero por algún motivo no puedo lo siento pero ya vez que las demás
aquí te aman” es una contradicción ¿verdad? Porque referirme a algo en lo que
no creía en voz baja, fue simplemente porque uno siempre duda y dice bueno por
si acaso para que sepa. Pero esa noche tenían una jarra llena de diferentes
mensajes en papeles cerrados que cada una de nosotras tomo, lo tome y lo leí al
salir del sitio mientras caminábamos a la cena decía “cree en mí, que yo creo
en ti, porque soy tu madre” mientras escribía
esta frase es primordial que el lector sepa que mis ojos se humedecieron, aun
cuando en ese momento de leerla por primera vez no paso porque, en aquel
momento mi soberbia dijo (coincidencia) aun así pregunte a las demás sus frases
y ninguna tenía que ver con la mía.
La mañana siguiente todas seguían progresando y yo solo tenía una duda, hasta que nos pidieron compartir nuestro pensamiento y tenía el micrófono, fui tan honesta que llore un poco y no sabía que podía hacer eso exprese que no entendía lo que ellas sentían, pero que me daban esperanza, que no creía pero quería creer en la virgen que no sentía a DIOS pero quería hacerlo, que siempre estaba en calma en una calma en la que no había felicidad ni tristeza solo calma. Fue esa la esencia de lo que dije pero fue tan cierto que eso fue lo que me afecto, para que el lector entienda mis lágrimas aun cuando aseguro permanecer en calma se hace necesario ahora que conozca que soy una persona capaz de generar emociones mas no sentimientos, aunque hoy en día allá logrado desarrollar uno. Este cuarto y último día faltando pocas horas para irnos todas hicimos un rosario, y con una rosa en la mano íbamos subiendo por turnos a entregarla a la virgen, después tomaban un mensaje de la virgen de una jarra que estaba a sus pies, mientras las demás esperaban sentadas.
La mañana siguiente todas seguían progresando y yo solo tenía una duda, hasta que nos pidieron compartir nuestro pensamiento y tenía el micrófono, fui tan honesta que llore un poco y no sabía que podía hacer eso exprese que no entendía lo que ellas sentían, pero que me daban esperanza, que no creía pero quería creer en la virgen que no sentía a DIOS pero quería hacerlo, que siempre estaba en calma en una calma en la que no había felicidad ni tristeza solo calma. Fue esa la esencia de lo que dije pero fue tan cierto que eso fue lo que me afecto, para que el lector entienda mis lágrimas aun cuando aseguro permanecer en calma se hace necesario ahora que conozca que soy una persona capaz de generar emociones mas no sentimientos, aunque hoy en día allá logrado desarrollar uno. Este cuarto y último día faltando pocas horas para irnos todas hicimos un rosario, y con una rosa en la mano íbamos subiendo por turnos a entregarla a la virgen, después tomaban un mensaje de la virgen de una jarra que estaba a sus pies, mientras las demás esperaban sentadas.
En este momento encontrándome “sola”
dije a la rosa “virgen dice que hueles a rosas, y yo no creo en ti pero sabes
que quisiera, así que oleré esta rosa para imaginar que existe y estas aquí” llego
mi turno subí deje la rosa medite para escoger el papel, pero luego dije no
pues cualquiera incluso recuerdo lamentarme por tomar el más pequeño, pero ese
pequeño papel no podía ser más perfecto, no podía ser más mío, la virgen me
hablo de la única forma en la que yo le creería el papel decía “mis flores esparcen
en olor a rosas, como muestra de que estoy contigo a tu lado para ayudarte”
esto si me dio una sonrisa, ya no era coincidencia si no DIOSIDENCIA ya no tuve
más dudas, me sentí descarada por hacerla esforzarse tanto, al finalizar todas,
hicieron un sorteo y a mí me toco ponerle la corona a la virgen y a mi
compañera de cuarto al niño Jesús esto me dio risa y lágrimas, de la peor de
sus hijas me escogió a mí la llena de dudas para poner la corona, la ingrata
desconfiada que no cree en los testimonios ajenos y ahora espera que alguien
crea el suyo.
Dicen que cuando un pecador se
convierte en el cielo hacen fiesta, bueno yo creo que esa noche debieron tener
una rumba muy grande.
att: una nueva persona mas en este mundo.
att: una nueva persona mas en este mundo.
Que hermoso testimonio, aveces yo me pregunto ¿si yo también viví ese retiro? , pero algo que también me marco mi vida fueron esos papeles que más que papeles eran palabras de la santísima virgen maría, que me decían cosas que sabría que eran para mi pero la misma sobreviva hacia que durará,pero yo se que la virgen esta conmigo donde valla.
ResponderEliminarDios te bendiga hermana eres una hija de Dios muy hermosa!